martes, mayo 14, 2013

lunes, mayo 13, 2013

LLAMAMIENTO A L@S HIJ@S, NIET@S Y DEMAS FAMILIARES DE PERSONAS AFECTADAS POR EL GOLPE DE ESTADO, POR LA REPRESION Y EL REGIMEN FRANQUISTA.

-Si estas interesad@ en colaborar con "Ahaztuak 1936-1977" para la consecución de los fines que como asociación tenemos (participando de nuestras actividades, acudiendo a nuestras reuniones, haciendo socio, contribuyendo a la localización y recogida de testimonios y documentos diversos, empezando por los de tus propios familiares...)
-Si quieres información sobre nuestras actividades y/o nuestras propuestas.
-Si estas buscando información sobre algun familiar, compensaciones económicas.....
-Si tienes alguna idea que te parezca interesante para avanzar en la consecución de nuestros planteamientos de VERDAD, REPARACION Y JUSTICIA para las victimas del golpe de estado, de la represión y del regimen franquista.............

PONTE EN CONTACTO CON NOSOTR@S:

Ahaztuak1936-1977@euskalerria.org

Aptdo. 26 - Algorta (Getxo) / Bizkaia

sábado, mayo 11, 2013

NECESITAMOS VUESTRA COLABORACION Y AYUDA

La tarea que desde nuestra asociación estamos llevando a cabo necesita para ser efectiva de muchos elementos. En general los ingredientes de nuestras iniciativas y de sus resultados suelen ser casi siempre los mismos: ilusión, pasión por lo que hecemos y por aquello en lo que creemos, inventiva, imaginación, tiempo, voluntad personal, buen humor, comunicación entre l@s compañer@s que formamos parte de "Ahaztuak 1936-1977"... Pero, además de todos estos, hay algunos otros ingredientes que tambien son necesarios y que son los recursos técnicos y monetarios: todos los ingredientes primeramente mencionados quedan drasticamente limitados en su eficacia si luego no disponemos de unos minimos comunicativos y de unos minimos económicos.
Los primeros hasta ahora hemos ido "toreándolos" como hemos podido pero el aumento de retos producto de nuestro incremento de dinámicas, de una creciente apertura y relación con multiples personas que se nos acercan y que nos proponen cosas para hacer que nosotros pretendemos hacer ( esto es, un evidente problema "de crecimiento organizativo") tienen como resultado la necesidad de cubrir una serie de necesidades (valga la redundancia). Estas serian de dos tipos:
-en primer lugar necesidades de mejorar nuestra capacidad comunicativa, que se traduce en necesidad de herramientas comunicativas, esto es, necesidad de personas y equipo. Y mas concretamente necesidad de crear y mantener una "pagina web", para lo que necesitamos COLABORADORES que se encarguen de diseñar, de crear nuestra "pagina web" y de su mantenimiento. Asimismo necesitarimos dos ordenadores de mesa con sus respectivas impresoras y un "scanner", con capacidad para realizar algunas tareas de diseño y de navegación por internet y tambien un ordenador portatil con la misma capacidad. Sabemos que hay mucha gente que por diversos motivos cambia sus ordenadores y no tendria excesiva dificultad en "pasarnos" sus viejos aparatos. Apelamos a esa solidaridad latente y os animamos a ayudarnos. La forma de contacto ya la sabeis, aparece en este blog.
-en segundo lugar estarian los medios para realizar esa parte de nuestras actividades en la que inevitablemente "se habla de dinero" (viajes, tinta, fotocopias, telefono...) y que hasta ahora ha salido, unica y exclusivamente de nuestros bolsillos, pero que actualmente comienza a crecer y vemos que la exclusiva dependencia "de las instituciones" siempre acaba siendo un precio demasiado alto y peligroso por que lo que acaba teniendo de vasallaje abierto o encubierto hacia ellas. Diversos actos que nos planteamos para el futuro, diversas placas de homenaje, diversas actividades en suma... nos hacen plantearnos "el recurso del pueblo", recurrir a la voluntad y a la aportación de las personas que nos reconocemos en este combate por la Memoria y la Libertad. Algunos direis que "pedimos más que los curas" pero os recordamos que ellos ya han conseguido que se eleve la asignación del IRPF que recibe la Iglesia del 0,52 al 0,70.
Nuestro número de cuenta es de la BBK y es el 2095 0221 30 9107856634.
Un abrazo.

martes, febrero 07, 2012

NO TODAS LAS VICTIMAS SON IGUALES. Artículo de opinión de Jose Maria Pedreño, Presidente de la Federación Estatal de Foros por la Memoria

Efectivamente, tiene razón la AVT cuando dice que “ve inaudito que se compare a las víctimas de ETA con los represaliados del franquismo”. Y efectivamente es así, pero no por lo que expresa la AVT, sino por las siguientes razones:
  1. Las personas fallecidas como consecuencia de las acciones armadas de una parte del movimiento vasco de liberación (1), en el marco de la guerra revolucionaria que se ha desarrollado en el País Vasco (2), están reconocidas jurídicamente como víctimas y enterradas donde sus familiares decidieron. Por el contrario, los centenares de miles de demócratas de distintas ideologías asesinados por los golpistas de 17 de julio de 1936, sus cómplices y el régimen de carácter fascista que implantaron, no han sido reconocidos jurídicamente como víctimas y los restos de una inmensa mayoría de ellos descansan en fosas comunes desperdigadas por descampados y cunetas.
  2. Los miembros de las organizaciones armadas del movimiento vasco de liberación son perseguidos y juzgados cuando son capturados por las fuerzas policiales del estado español; incluso, en algunas ocasiones, han sido torturados (3). Como contrapunto, los golpistas de 18 de julio de 1936 (miembros perjuros del ejército y de las fuerzas coercitivas del estado, eclesiásticos, banqueros, grandes capitalistas y terratenientes, políticos de derechas, militantes de organizaciones fascistas y sus cómplices tanto internos y externos) no solamente no han sido perseguidos por la justicia, sino que además tuvieron tiempo, durante la dictadura y la llamada transición, de destruir todas las pruebas que pudieron de los crímenes que cometieron, sin que se hayan pedido responsabilidades en este sentido. No sólo eso, a los autores del exterminio de centenares de miles de demócratas desde 17 de julio de 1936 se les sigue homenajeando con monumentos, estatuas, calles y distinciones.
  3. Al movimiento vasco de liberación, tanto a las organizaciones armadas, como a las que han defendido la independencia de EuskalHerria por vías pacíficas, se le exige que pida perdón; sin embargo, no se ha exigido nunca a ningún golpista del 17 de julio de 1936, dirigente del régimen franquista, ni miembros de las fuerzas coercitivas del estado franquista, incluidos los miembros de la temible Brigada Político-Social, que pida perdón a las víctimas del franquismo y sus familiares.
  4. El actual jefe del estado siempre tiene en sus discursos palabras de solidaridad y agradecimiento para con las personas fallecidas, lesionadas o retenidas como consecuencia de las acciones de los grupos armados del movimiento vasco de liberación; sin embargo, nunca ha mencionado a las víctimas del franquismo y no tolera que se hable mal de Franco ante su presencia.
  5. Las personas afectadas por las acciones de los grupos armados del movimiento vasco de liberación reciben, según la gravedad, cuantiosas indemnizaciones por parte del estado (4); las víctimas del franquismo, en muy pocos casos y en cantidades irrisorias (5); teniendo en cuenta que, además, la represión económica siempre fue de la mano de la represión física, es inaudito que no se hayan dado indemnizaciones, ni se hayan devuelto bienes incautados y ni se hayan anulado las multas impuestas como consecuencia de la aplicación de las leyes represivas del estado franquista.
  6. La mayor parte de las personas calificadas como víctimas del terrorismo anteriores a 1977 no deberían ser calificadas como tales por un estado democrático ya que, en la mayoría de las ocasiones, murieron como consecuencia de acciones de grupos armados de resistencia a la dictadura de carácter fascista del general Franco, cuyo régimen fue condenado por Naciones Unidas en numerosas ocasiones, siendo igualado en sus resoluciones ala Italiafascista yla Alemania hitleriana. Es más, es un auténtico ejercicio de doble moral tan perverso, por ejemplo, como calificar de terrorismo a la resistencia armada europea que combatió el nazi-fascismo. Hay que recordar que el derecho a luchar contra la tiranía está recogido en el derecho internacional humanitario. Por tanto, no todas las personas afectadas por las acciones de los grupos armados del movimiento vasco de liberación “son culpa de una banda de terroristas”, tal como expresa la AVT; sin embargo, las víctimas del franquismos que son culpa de una banda de criminales que sembraron el terror desde el 17 de julio de 1936 hasta después, incluso, de la muerte del dictador. Calificar de terroristas a los que, en un ejercicio de resistencia a la tiranía, mataron a individuos como Carrero Blanco o al miembro dela Brigada Político-Social Melitón Manzanas, es tan hipócrita como calificar de terrorista, por ejemplo, al coronel Von Stauffenberg por haber intentado matar a Hitler.
  7. El hecho de no condenar, negar o defender las acciones armadas del movimiento vasco de liberación está perseguido por la legislación. El no hacer lo mismo con los crímenes del franquismo, no sólo no está perseguido, sino que además el régimen de carácter fascista del general Franco y sus actos jurídicos represivos son considerados legales por la actual democracia.
  8. Las acciones armadas del movimiento vasco de liberación son investigadas y perseguidas por los distintos poderes del estado. En el caso del franquismo son los familiares y las asociaciones los que, con la oposición, en muchas ocasiones, de los distintos poderes del estado, tienen que investigar sobre el paradero de las víctimas, debiendo desarrollar un gran esfuerzo en la actividad de divulgación para conseguir sensibilizar a la opinión pública y los distintos poderes del estado
  9. Las asociaciones de víctimas del terrorismo reciben todos los años, gobierne quien gobierne, cuantiosas subvenciones tanto por parte del gobierno central como de los autonómicos, no sólo para sus actividades, sino también para mantenimiento de sus infraestructuras. Las subvenciones recibidas durante estos últimos años por las organizaciones memorialistas han servido para que los familiares y las asociaciones realizasen una mínima parte del trabajo que debería realizar el estado y no han recibido dinero para su mantenimiento. En este sentido, queremos decir que no queremos subvenciones, sino que el estado se responsabilice de sus obligaciones y cumpla con la legislación.

En resumen, las personas afectadas por las acciones de los grupos armados del movimiento vasco de liberación, han obtenido verdad (el estado ha investigado), justicia (el estado ha juzgado) y reparación (el estado ha reparado tanto material, como moralmente). Las víctimas del franquismo no han obtenido verdad (el estado no investiga), ni justicia (el estado no juzga) y una paupérrima reparación material y sólo en algunos casos. Por eso, hemos de dar la razón ala AVT: ni son comparables los actos, ni son comparables las víctimas. Lo que realmente es inaudito es que se diga que en España hay una democracia, cuando centenares de miles de demócratas están enterrados en fosas comunes y los que participaron en gobiernos de un régimen criminal sean alabados como “padres de la democracia” porque supieron “cambiar de chaqueta” cuando el dictador murió.


(1) Tal como lo llamó el expresidente del gobierno José María Aznar el 4 de noviembre de 1998

(2) En palabras de Manuel fraga Iribarne el 23 de mayo de 1979 en las Cortes

(3) Consta en diversos informes de Amnistía Internacional. Leer en especial el informe ¡Actua ya! Tortura, nunca más

(4) Ver legislación al respecto en la página web: http://www.mir.es/ayudas-38/a-victimas-de-actos-terroristas-356/normativa-basica-reguladora-357?locale=es

(5) Ver legislación al respecto en la página web: http://www.clasespasivas.sgpg.pap.meh.es/sitios/clasespasivas/es-ES/Normativa/Paginas/NormativaPensionesespecialesGuerra.aspx

LOS NIÑOS ROBADOS: IGLESIA Y MÉDICOS, CÓMPLICES DE UN CRIMEN DE LESA HUMANIDAD

Técnicas nazis, tramas casi policíacas con monjas, curas, médicos y funcionarios con los papeles protagonistas. Un negocio inventado por Franco que comenzó con una misma intención: “Sacar el germen marxista” de los miles de niños con madres o familia republicana. La persecución de ese gen, tal y como mandaba Vallejo Nájera, es una de las pruebas más rotundas del genocidio que supuso el franquismo.

Miles de niños robados, ultrajados, con nuevos apellidos, identidades, lugares de origen. Miles de personas que ya superan los cuarenta años y que continúan con su vida sin conocer quiénes son, amparados bajo un engaño que ni el Estado español ni las autoridades pertinentes quieren desenmascarar.

Sin emabrgo hay otras personas, que van desde abogados, psicólogos, antropólogos o periodistas que están dedicados a sacar a la luz uno de los crímenes más brutales del franquismo. Tres de ellos se reunieron la tarde del lunes en la Escuela de Relaciones Laborales de la Universidad Complutense, donde se mantiene el encierro de apoyo al Juez Garzón. Como ya se contó en este periódico, este encierro ha devenido en un espacio de memoria y de denuncia para que España pueda conocer las cientos de páginas de Historia que Franco y sus secuaces eliminaron de un plumazo.

Los datos que ofrecen son estremecedores. Las imágenes llegan a la memoria en blanco y negro, pero estos crímenes también son de la etapa de technicolor. “En España se han robado sistemáticamente niños. Empezaron con el franquismo y la situación ha perdurado hasta entrados los años ochenta”, dice el sociólogo y experto en el tema Paco Tena. Durante las décadas de los 40, 50, 60 y 70, los robos tenían una connotación claramente política, sin embargo en los 80 estaba orientado a la mera ganancia económica, sólo al negocio.

Los primeros robos comenzaron en los años 40. Sus víctimas eran las mujeres que entraban embarazadas en la cárcel. Todavía quedan testimonios que han denunciado cómo les robaban los hijos a las presas republicanas. Una de las matronas de aquella época, que hoy cuenta con 95 años, reconoció el robo de los niños en las prisiones y contó cómo las monjas les ponían un pañuelo en la cara a los bebés cuando les daban de mamar para que no le cogieran cariño a su madre. Guillermo Fouces que trabaja como psicólogo para la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica (ARMH) también recuerda: “Además que les dejaban muy poco tiempo de lactancia siguiendo las órdenes de Vallejo Nájera, para que no se les contagiara el gen del marxismo”.

LA IGLESIA SE ENCARGABA DE TODO

“Lo llevaron a bautizar y no me lo devolvieron. Yo reclamaba el niño, y que si estaba malo, que si no estaba. No lo volví a ver”, le dijo Emilia Girón a la periodista María José Esteso Poves, una de las asistentes a la mesa redonda. Lo que le dijeron a Emilia se lo decían a todas. A pesar de que el niño nacía bien y las madres eran capaces de verlo, rápidamente una enfermera les indicaba que tenían que llevarlo a una incubadora. Al día siguiente le comunicaban a la madre que el bebé había muerto. Nunca más volvían a ver a su hijo.

Tampoco se volvía a ver la documentación. Ni el certificado de nacimiento, ni el de defunción, y ni siquiera el de la madre que estuvo hospitalizada y fue a dar a la luz: “Muchas de las madres han ido después a las clínicas para pedir su ficha y no se las han dado, dicen que han desaparecido”, cuenta indignado Paco Tena. Estas madres ya pertenecen a la segunda etapa. Ya no son las presas. Las víctimas eran aquellas mujeres a las que podían relacionar con la República o con una ideología de izquierda.

Un médico que en esa época (años 60 -70) trabajaba en la Fundación Jiménez Díaz, y que se ha negado a mostrar su identidad ha reconocido las investigaciones a las que han podido llegar expertos y víctimas: “Era sabido que existían ’chanchullos’ en los hospitales en esos años. En la Fundación se sabía que entraba por una puerta una parturienta y que a la vez era registrada una mujer no embarazada en la zona de partos, incluso eran ingresadas en la zona privada y la familia adoptante pagaba todos los gastos. Una salía sin su bebé y la otra que no estaba embarazada quedaba registrada como la madre. En ese hospital apareció una vez una pareja de chilenos que querían un niño, a los tres días salieron con dos bebés. Y se marcharon a Francia. Los niños eran para enchufados, y había cierto secreto en las maniobras. Hubo gente que quiso denunciar y fue apartada”, narra la periodista que pudo hablar con él.

El crimen se cometía a lo largo y ancho de la península, incluso hay casos documentados en las islas Canarias. Un entramado bien pensado, con varios protagonistas que cumplían papeles claves para que el negocio nunca se descubriera y se pudiera sacar el mayor beneficio. “Las monjas de la inclusa de Burgos se subían al tren cargadas de capazos con recién nacidos que llevaban hasta la inclusa de Valencia. Esta operación se repetía de punta a punta. Se trataba de desarraigarnos. Tuvimos bebés que viajaron de Canarias a Granada y de allí a Valencia para ser adoptados. Otros fueron a parar al extranjero. Se sigue diciendo en los registros de la Iglesia y en las diputaciones que no hay documentos una riada o un incendio sirven para no entregarlos, pero hay leyes que obligan a hacerlo”, le dijo otra de las madres usurpadas a María José Esteso.

La Iglesia no sólo estaba en cada una de las etapas del ‘robo’ sino que además castigaba a las parturientas por entender que las ayudaban a dar a la luz: “Después de parir y robarles los hijos, las mantenían durante años limpiando los suelos de los hospitales para que pagaran su deuda por haber sido atendidas”, cuenta Paco Tena.

‘ENDEMIA DE OTITIS’

Las instituciones y administraciones también estaban metidas en el ajo. Los partes de defunción existentes tenían todos la misma causa de la muerte: otitis. En un registro de la comunidad de Madrid hay incluso un día en el que en el mismo hospital mueren siete bebés por otitis, explica el sociólogo y lo corrobora la periodista. Ambos han trabajado juntos y cuando vieron esa información no tardaron en hablar con varios pediatras: “Todos nos decían lo mismo, que era imposible que un bebé muriera por otitis, es más en el registro de enfermedades de muerte infantil hay muchísimas y ninguna es por otitis”.

El Registro Civil es una de las instituciones que se niega a ofrecer datos a las víctimas que hoy buscan a sus padres, a sus hermanos o a sus hijos. “Es que tenían funcionarios comprados. En el parte de defunción hablaban de otitis, pero ni siquiera decían si les habían enterrado o incinerado, por no hablar de las partidas de nacimiento falsas con nuevos nombres y por supuesto todos los partes de defunción falsos”, señala Tena. Y es que el negocio que inventó Franco daba mucho dinero. No era de extrañar que las familias más adineradas llegaran a pagar hasta 200.000 pesetas de la época, dinero que se repartían entre la Iglesia, los médicos y los funcionarios ‘comprados’.

Las clínicas que más han sido investigadas están en Madrid. La Clínica de O’Donell y la maternidad de Santa Cristina (amabas en la misma calle) y una tercera que actuaba coordinándose con las anteriores, la clínica San Ramón. Las tres practicaban el mismo modus operandi: niño en la incubadora, después decir que estaba muerto y registrar como parturienta a la madre adoptiva y no a la verdadera. Algunos de los médicos que trabajaban allí en aquella época y que presumiblemente organizaban los robos hoy siguen vivos. Es el caso del tocólogo Eduardo Vela Vela o el del ginecólogo Villa Elizaga, que hoy se encuentra dando clases en la Universidad de Navarra. Entre estas ‘curiosidades’ también está el hecho de que el directo y fundador de la clínica O’Donell fue José Botella Llusía, tío de Ana Botella, mujer de José María Aznar.

LA IMPUNIDAD CAMPA A SUS ANCHAS

Aunque parezca mentira gran parte de estas atrocidades estaban amparadas por ley. Algunas de las Leyes de Franco menos conocidas y más brutales hoy saltan a la palestra en medio de una mesa redonda que los asistentes siguen con los ojos bien abiertos. La periodista María José Esteso nos refresca la Historia menos contada: “El rapto se convirtió en ‘legal’ por la Orden de 30 de marzo de 1940 en la que se daba la patria potestad al Estado. Pero en 1941 otra ley terminó por empeorarlo más ya que se autorizó cambiar los apellidos”. El sociólogo interrumpe y dice: “Es un peligro que miles de personas crean que tienen una pasado médico con la identidad de padres falsos, es una atrocidad”.

Pero el esperpento continúa cuando se conoce la Ley de Patrimonio 16/85 que recoge que para proteger a la madre no se pueden ofrecer sus datos a quien la busque hasta pasados cincuenta años. La película se pone cada vez más negra para todo aquel que quiera conocer lo que sucedió en aquellos años. Además los que lo han intentado han salido mal parados. Los ejemplos son muchos.

En los años 90 cuando surgió el programa de televisión ¿Quién sabe dónde? llegaron a la redacción cientos de casos que buscaban a sus familiares desaparecidos en el franquismo, mucho de ellos hablaban de sus hijos robados. La intensidad de llamadas fue tal que el propio presentador, Paco Lobatón, animó a las víctimas a unirse en asociación. Le hicieron caso y formaron Derechos a saber ANDAS. Sin embargo el periodista del programa no tuvo tanta suerte ya que tras sacar a la luz un caso, y en plena subida de audiencia, Televisión Española decidió acabar con el programa, cuenta Paco Tena.

La periodista María José Esteso, cuenta algo parecido que le sucedió a ella cuando fue a entrevistar a María Cruz, la entonces presidenta de la asociación ANDAS y uno de los testimonios que más ha luchado por conocer la verdad: “En ese momento trabajaba de free lance para el grupo PRISA y cuando les conté el tema, cómo había ido mi entrevista, me dijeron que no les interesaba publicar ese tipo de cosas. Les terminé convenciendo y lo sacaron, pero tuve que dulcificar muchísimo todo lo que me había dicho”.

El caso más reciente lo ha sufrido Paco Tena, quien ha publicado numerosas investigaciones sobre los niños robados: “Hace tan sólo tres meses me llamaron y me dijeron que no siguiera investigando por ahí, que tenía que tener cuidado. Esa es la mejor prueba de que el franquismo sociológico sigue vivo”.

UNA PARED DE FRENTE

Las víctimas que han intentado conocer su historia se han encontrado siempre con la misma respuesta: el silencio. Los especialistas y los familiares coinciden en que la Iglesia y el Registro Civil son las dos instituciones que lo ponen más difícil, por no decir imposible. “La Iglesia es la que tiene todo, los registros de bautismo originales, con los nombres de los padres verdaderos, las defunciones, los nacimientos, ellos tienen todo, pero no nos lo quieren mostrar”, señala el sociólogo.

Tanto Paco Tena como la periodista María José Esteso coinciden que los expertos no pueden hacer mucho más: “Es el Estado quien se tiene que encargar de todo esto, es la Fiscalía la que tiene que llevarlo y obligar a las instituciones a que muestren las pruebas”, dice Tena. Pero de repente se acuerda: “Bueno, la verdad es que hemos venido aquí para apoyar a Garzón, la única persona que ha intentado investigar esto, y por eso mismo está en el banquillo. Todo esto es un sin sentido”.

(NUEVATRIBUNA.ES - 05 Febrero 2012 )

lunes, febrero 06, 2012

LA TRAMA VASCA DE LOS NIÑOS ROBADOS. Programa especial de EiTB2


Al menos tres bebés que fueron dados a sus padres por muertos al nacer en varias clínicas y hospitales de Euskadi entre 1977 y 1993 no están en sus féretros. Los jueces han ordenado la apertura de tres tumbas donde se supone que fueron enterrados los recién nacidos sin que se hayan encontrado restos biológicos. La última exhumación judicial se produjo en Itxasondo (Gipuzkoa) el pasado lunes, sin que se encontrara nada en la tumba, según la asociación SOS Bebés Robados.

De las tres familias afectadas, dos han optado por el anonimato a la espera de que la investigación judicial evolucione. En el caso de los Losa Ocariz, el camino es el inverso. "Queremos que los medios de comunicación nos ayuden a encontrar a nuestra hermana Rebeca. Cualquier chica de 34 años que dude ser hija de sus padres, que acuda a hacerse la prueba de ADN", reclamó ayer Cecilia Losa, una de los diez hermanos de esta familia que siempre sospechó del octavo parto de su madre en 1977.

"Mi madre ingresó en la clínica privada Martín Santos, donde le retrasaron el parto. Ahí sospechó porque llegó a punto de parir. Al día siguiente tuvo a una niña y se la llevaron a la residencia Nuestra Señora de Aranzazu porque le dijeron que había nacido con poco peso. Mi padre fue a ver a la niña durante una semana y de repente nos comunicaron que había muerto por un problema en los pulmones", describió Cecilia gracias a los recuerdos de sus padres.

La madre de Cecilia, que ahora tiene 72 años, guardó siempre dudas sobre la muerte de su hija Rebeca, a la que enterraron, supuestamente, en el cementerio de Polloe, en San Sebastián. "El informe médico dice que murió de un problema en los pulmones, cuando mi madre le escuchó llorar a rabiar. Además, el documento dice que murió tres días después de nacer y mi padre acudió a la incubadora durante siete u ocho días", describe. Con el informe en la mano acudieron al juez el pasado mayo, al calor de los cientos de denuncias similares presentadas en Madrid.

Con esas pruebas, el juez ordenó la apertura del panteón familiar, donde han encontrado un ataúd vacío. "Mi madre ha sentido alivio porque ha sido una confirmación a sus sospechas. Ya no somos los familiares los que nos creemos la historia, sino que es un fiscal, un juez...", añade Cecilia. La familia ha denunciado a los facultativos firmantes del informe médico para que paguen por el supuesto delito o al menos ayuden a encontrar a Rebeca.
Delito "evidente"

El fiscal superior de Justicia del País Vasco, Javier Calparsoro, no tiene dudas de que hay "un delito evidente", según declaró al Diario de Noticias de Navarra. La asociación SOS Bebés Robados ha presentado en Euskadi 200 denuncias. De ellas, un 15% han sido archivadas en un primer momento por falta de pruebas. Según la presidenta de la asociación, Flor Díaz, podrían producirse otras 12 exhumaciones, aunque otras fuentes aseguran que es un cálculo especulativo.

"A raíz de las exhumaciones, el teléfono no para de sonar. En las denuncias coinciden hospitales y médicos. La Policía judicial es la que puede actuar", denuncia la portavoz del colectivo en Araba, Leire Fernández de la Bastida.

Estos hechos, recogidos la pasada semana por el diario "Público", son los que están en la base del programa emitido hace pocas fechas por EiTB2 y que nos acerca a la trama vasca de los niños robados.

domingo, febrero 05, 2012

"EL ROBO DE BEBÉS ES REPRESIÓN POLÍTICA EN LOS 40 Y REPRESIÓN MORAL EN LOS 60 Y 70". Entrevista con Montse Armengou, periodista

La sospecha en silencio de muchas madres de que su hijo no murió al nacer, el intento por recuperar a estos niños por parte de quienes se vieron obligadas a dejarlos en manos ajenas o a quienes les fueron arrebatados sin su consentimiento en nombre de la «caridad y moralidad» y la implicación directa y necesaria de la Iglesia católica y de las esferas del poder son el eje del documental «¡Devolvedme a mi hijo!», realizado en 2011 por los periodistas de TV3 Montse Armengou y Ricard Belis, y de plena actualidad por las crecientes denuncias de robos de bebés. Además, en 2002 estrenaron «Los niños perdidos del franquismo», un viaje íntimo al infierno que vivieron en prisión madres republicanas. «Lo que en un principio fue una sustracción de niños como instrumento de represión política se convirtió en un instrumento de represión moral y terminó siendo un gran negocio», concluye Armengou en la entrevista concedida a GARA.

¿Qué les empujó a investigar la sustracción de hijos a mujeres republicanas presas?

Hace diez años estábamos haciendo un documental sobre las mujeres en las cárceles franquistas. Todavía no había habido el relativo impulso de esta última década en cuanto a la recuperación de la memoria histórica y de reparación de las víctimas. Nos pareció que se había hablado poco de la represión en las cárceles franquistas, todavía menos de las mujeres y prácticamente nada de los niños que estaban en esas cárceles. Cuando empezamos la investigación, nos dimos cuenta de que los niños que nacían en las cárceles o que entraban con sus madres no quedaban registrados, con lo cual ahí se abría una zona de riesgo tremenda... y fue cuando nos encontramos con los robos y apropiaciones indebidas de niños.

Si antes no habían muerto por las malas condiciones de vida y la falta de higiene en las cárceles, cuando cumplían los tres años debían de abandonarla. La dispersión de los presos, que hoy en día se sigue manteniendo, hacía que las familias de muchas de estas madres presas estuvieran en el otro extremo de la Península, familias muy machacadas por el exilio y por el fusilamiento de algunos de sus miembros. A menudo, estos niños iban a parar a instituciones religiosas o del Estado, como el Auxilio Social. Y si bien algunos de estos niños no corrieron esa suerte, un gran número no pudo recuperar ni a su familia biológica ni su identidad. Les cambiaron los apellidos, el Estado se quedó con la patria potestad y muchos jamás regresaron con sus familias biológicas.

¿Con qué dificultades se encontraron al realizar «Los niños perdidos del franquismo»?

Enormes, por diferentes motivos: porque nadie jamás había tocado ese tema; porque estamos hablando de personas, madres, que ya en 2002, fecha en la que hicimos el documental, eran muy mayores y las nuevas tecnologías no estaban tan desarrolladas; y porque no había ninguna asociación a la que recurrir. Esto no es Argentina, donde puedes acudir a asociaciones de hijos, nietos o abuelas. También es verdad que como hacía tiempo que trabajábamos estos temas históricos, teníamos la confianza de mucha gente, y contacto tras contacto pudimos ir tirando del hilo. Hoy, por desgracia, muchas de las personas que nos ayudaron han desaparecido por razón de edad.

El documental recoge testimonios estremecedores como el de Carme Riera, condenada a muerte por «auxilio a la rebelión», que el día en que murió su hija de un año en la cárcel de Saturraran tuvo que escuchar por boca de una monja «Ay, ¡un angelito que adorará a Dios! ¡Esto es una gloria!». ¿Qué es lo que más le impresionó?

Ante todo, el descubrimiento. Como te decía, al principio íbamos a hablar de mujeres y niños. Estábamos más o menos mentalizados para narrar las duras condiciones de vida de las prisiones, pero no para la magnitud de una política como el robo de esos niños como un instrumento más de represión contra el «enemigo». Un «enemigo» que, además, ya estaba vencido porque la guerra había terminado. Me impresionó mucho descubrir las lecturas del siquiatra Antonio Vallejo-Nájera, que fue el corpus teórico que alimentó toda esa actuación, y ver que el bando que se sublevó no solo quería ganar una guerra para imponer su visión de las cosas , sino que lo que conllevaba era una política de exterminio. Este robo de niños fue un instrumento más para exterminar una semilla que ellos consideraban peligrosa.

Los periodistas hemos tenido que hacer un trabajo que deberían haber hecho la Administración y el propio Estado; sacar a la luz episodios tremendos de la represión que atribuíamos a otros países con comentarios como «niños desaparecidos, ah sí, sí, Argentina». En algunos casos hemos conseguido que el impacto del documental se haya traducido en gestos, como el homenaje que se tributó a las mujeres presas de Saturraran, que son positivos, especialmente por el incumplimiento reiterado de las obligaciones del Estado en temas relacionados con la memoria histórica.

En el libro que lleva el mismo título que el documental hacen una comparativa con Argentina, paradójicamente más conocido aquí que la sustracción de niños durante la guerra y el franquismo. ¿Casualidad?

La memoria, el discurso de las víctimas está bien e, incluso, se puede hacer con buena voluntad siempre y cuando no toques ciertos temas. Todos nos hemos compadecido de la desaparición de niños en Argentina, pero cuando nos ha afectado a nosotros, ni siquiera se ha investigado. Aunque como catalana y nacionalista muchas de las intervenciones del juez Baltasar Garzón me han desagradado de forma profunda, es vergonzoso que un juez que ha intentado llevar este tema hasta los tribunales en simple cumplimiento de lo que dicen las leyes esté en el banquillo, y en esa causa iban los niños. Argentina es un caso paradigmático. La actuación de tribunales internacionales, entre ellos España, le llevó a revocar las leyes de Obediencia Debida y Punto Final. Cuando hemos intentado hacer algo parejo aquí, mira el resultado.

La Iglesia católica jugó un rol fundamental en la represión. Un rol que también queda reflejado en su segundo documental, «Devolvedme a mi hijo».

En los años 40, el robo de niños es un instrumento más de represión política, mientras que en los 60 e incluso 70 responde a una represión de tipo moral. Esa Iglesia que tiene la llave de la moralidad determina que una mujer no puede tener su hijo si es soltera. Esa moralidad se traduce incluso en leyes como la que estipulaba que una mujer no era mayor de edad hasta los 26 años si antes no se casaba. Por no hablar ya de educación sexual nula, no aborto, no anticonceptivos... Eso creaba un contexto durísimo para cualquier mujer que se quedara embarazada fuera del matrimonio. Muchas veces eran incapaces de soportar la presión ambiental optando por dar a ese hijo en adopción libremente entre muchas comillas. Pero incluso cuando a pesar de todo ese ambiente adverso decidían continuar con su maternidad en soltería, se les arrebata esos niños.

«¡Devolvedme a mi hijo!» se hace eco del tráfico de niños y de la red que funcionó entre la casa cuna de Tenerife y los pisos para embarazadas de Mercedes Herrán de Gras en Bilbo y del envío de estos niños a latitudes lejanas...

En ese momento, es cierto que no están sustrayendo a esos niños pensando que así los separan de sus padres «rojos» sino que los están separando, hablando claro, de su madre «puta». Porque una mujer que se había quedado embarazada fuera del embarazo, era una «puta». Además, hay un beneficio económico y, curiosamente, buena parte de la gente que está en el núcleo duro de esas tran- sacciones siempre responde a un perfil muy cercano al poder. Lo estuvieron en los 40, 50, 60, 80... Uno actúa pensado que lo que hace está muy bien y, si hubiera algo que no lo estuviera -como la falsificación de documentos, quedarse con comisiones o cobrar un dinero absolutamente escandaloso que sobrepasaba los gastos de manutención y de parto de la chica-, ¿quién les iba a decir algo? Cuando víctimas de estas sustracciones más recientes en el tiempo dicen que no tienen nada que ver con el franquismo, yo soy de la opinión contraria. Tienen mucho que ver con el franquismo no solo por una cuestión cronológica, sino por esa influencia de la Iglesia y de ese establishment conformado por gente muy cercana al poder, por militares, por el Opus, por médicos que tenían sus plazas porque eran cercanos al poder... Lo que ocurrió en la guerra y primeros años de la dictadura les dejó un campo abonado para todo ese tipo de fechorías.

Gipuzkoa es uno de los territorios donde más denuncias hay de robo de bebés y donde ya se han practicado dos exhumaciones en las que no han aparecido restos humanos. ¿Le sorprende?

Creo que esto responde a que ha habido más investigación y a que los tribunales vascos han sido un poco más contundentes, cuando en otros lugares del Estado español la actitud de las fiscalías provinciales ha sido la de «no hay pruebas, por tanto no investigo». Esto ocurre por no haber admitido las denuncias de niños robados como una causa general. El hecho de haberlas fragmentado por fiscalías hace que pierdan fuerza y dependan del humor y de las características de cada fiscal. Y en el supuesto de que se acabara encontrando algún responsable y se determinase un tipo de responsabilidad penal, muy probablemente habrá prescrito. Si, en cambio, se hubiera tomado como una causa general en un marco de desaparición de personas, es un delito continuado que no prescribe y las condenas serían otras. Han intentado desactivar el tema desde un principio no tratándolo como una causa general vinculada al franquismo y como un delito de lesa humanidad.

¿Qué conclusión extrae de ambos documentales?

Que lo que en un principio fue una sustracción de niños como un instrumento de represión política después se convirtió en un instrumento de represión moral y terminó siendo un gran negocio, siempre con un hilo conductor, que son personas muy próximas al poder que, a veces, creen que están haciendo un gran bien separando a esos niños de sus madres «rojas» o «putas». Esa impunidad no solo la tuvieron durante la dictadura, sino que ha seguido durante la democracia.

Durante la guerra y la primera década larga del franquismo hubo un plan de exterminio físico, que después fue ideológico. Parte de ese exterminio ideológico aún continúa, por lo que arrastramos del pasado y por lo que tenemos en el presente. Respecto al pasado, hay una sociedad que quedó diezmada por la represión, por la cárcel, por los juicios sumarísimos, por el exilio... La situación presente tampoco permite que sea fácil manejar estos temas, que están emergiendo porque es la sociedad civil la que se mueve.

Además, estamos instalados en un discurso esquizofrénico con respecto a las víctimas. Del periodo franquista siempre se habla de unas víctimas y de otras no. Ahora, cuando se inicia un proceso de paz estamos en la misma dinámica. Solo hay y se puede hablar de un tipo de víctimas. No hemos sido capaces de superar este discurso con las víctimas del franquismo y difícilmente lo haremos con todas las víctimas del conflicto vasco. Nuevamente, resolvemos fatal el tema de las víctimas.

(Gara. 5 / 02 / 2012)

jueves, febrero 02, 2012

"LOS FRANQUISTAS, UNO A UNO, DEBÍAN HABER SIDO IDENTIFICADOS Y JUZGADOS POR CRÍMENES DE LESA HUMANIDAD". Entrevista con Iñaki Egaña, historiador

Hemos aprovechado lapresencia de Iñaki en Barakaldo para entrevistar a Iñaki Egaña, historiador vasco con una amplia trayectoria en el campo de la investigación de lo que ha sido la historia de Euskal Herria.

Anda centrado Iñaki, en el trabajo de Euskal Memoria, un proyecto ambicioso y necesario que se plantea como objetivo que este pueblo no pierda jamás el conocimiento de las luchas y sufrimientos que han pasado muchísimas personas y que traerán mas temprano que tarde la independencia y el socialismo

Iñaki, háblanos para empezar de “Euskal Memoria” ¿Qué pretendéis y cuales son vuestros objetivos?

Nuestra pretensión es sencilla. Poder recoger de manera notoria el testimonio de varias generaciones, las nuestras y las que nos han precedido, a través de documentos, investigaciones, trabajos, listas, entrevistas, etc. El recuento de lo sucedido durante la guerra civil, que más de 70 años después aún estamos investigando, nos llevó a una lectura estratégica. Tenemos que comenzar a llenar nuestra propia mochila sin esperar a que lo hagan otros. Porque, además, cuando lo han hecho ha sido de manera interesada. Manipulando y sustituyendo lo sucedido en función de determinados intereses políticos. Queremos ser imparciales en la recogida de todo este bagaje, pero como actores de este país no podemos ser neutrales. ¿Objetivos? En la medida de lo posible ir rescatando la historia oculta, poniendo nombre, apellido y rostro a miles de protagonistas anónimos, manifestando cuáles eran sus proyectos, sus luchas, sus sueños y sus ambiciones políticas. Tenemos una historia colectiva que es patrimonio de nuestro país y nuestra labor debe de ir encaminada en poner los medios para que así sea.

B-¿Qué acogida ha tenido el proyecto a lo largo y ancho de Euskal Herria?

Es un proyecto joven que hay que difundir, al que las aportaciones de debates locales tienen que encaminar hacia esos objetivos marcados previamente. Tiene la juventud necesaria para poder convertirse, en unos años, en una referencia indispensable para el futuro de nuestro país, una herramienta para conocernos a nosotros mismos. Aceptación: excelente. La charla de Barakaldo es el paradigma. Con un salón a rebosar y un interés general en participar en este proyecto.

¿Os estáis encontrando con colaboración por parte de la gente, de quienes son en realidad los y las actores e nuestra historia?

Sin ellas y ellos nuestra mensaje sería hueco, apenas humo. Además, creo que es algo que les debemos. Y la colaboración es hasta el momento excepcional. Lo cual no deja de intrigarme. Semejante acogida significa que el proyecto estaba ya maduro antes de empezar. Y que quizás lo deberíamos haber iniciado hace tiempo. Se han abierto todas las puertas, lo que nos llena, al menos a mi personalmente, de orgullo, por poder aportar un empuje más a este camino que nos lleva hacia los objetivos históricos.

Vuestro último trabajo nos refresca la memoria acerca de lo que supuso el franquismo en Euskal Herria, ¿Nos puedes hacer unas pinceladas de lo que supuso para este pueblo la dictadura fascista española?

En primer lugar un claro retroceso para la sociedad vasca, no sólo en los aspectos relacionados con la libertad, sino en todos los órdenes de la vida, incluido y por supuesto, el económico. Hubo casos aislados, pero los hubo de muertos por hambre. En lo general, lo sabido, decenas de miles de presos, miles de fusilados, torturados sistemáticamente, esclavos en batallones de trabajadores, decenas de miles de hombres y mujeres al exilio… Luego la aplicación de un sistema fascista, de adulación del jefe, de una pléyade de seguidores que los hubo (muchos vascos también), de corrupción, de chivatos. De la imposición de los códigos militares y religiosos a la vida civil, lo que trajo consigo una represión sistemática sobre las costumbres y la moral. Y una conculcación absoluta de los derechos humanos, políticos, colectivos, sindicales, etc. En resumen, un sólo color, una sola lengua, un partido, un sindicato… Un desastre del que todavía nos estamos recuperando pues las secuelas han sido muy amplias.

Es desalentador ver que personas como Fraga con mucha sangre chorreando de sus manos o antes Franco, murieron en la cama, impunes y además alabados por la prensa oficial. ¿Cómo crees que podemos darle vuelta a esta situación y que al menos en Euskal Herria pasen a la historia como lo que realmente fueron?

Se trata de un trabajo de denuncia permanente. Los historiadores tenemos que ser objetivos pero no podemos ser neutrales, como decía antes. Y en esa línea, la descripción del régimen debe llevar pareja una denuncia, de obviedades pero también gracias a las interpretaciones que de las investigaciones se puedan derivar. Fraga es parte de ese esperpento que fue la transición, la ley de punto final que convirtió a fascistas en demócratas. Ese fue el gran triunfo del franquismo, que circuló a paso firme por la historia, avasallando y eliminando a su disidencia y oposición en las cárceles y en los paredones, y luego no fue siquiera amonestado por ello. Y la culpa no fue únicamente de los franquistas, que a fin de cuentas intentaron camuflarse entre el paisanaje, sino de los que permitieron semejante tropelía. Uno a uno debían haber sido identificados y condenados por sus crímenes de lesa humanidad. Que Fraga haya muerto sin ser juzgado es una mala noticia.

La generación que sufrió en primera mano el fascismo, esta desapareciendo por razones lógicas de edad ¿Con que tipo de acogidas os encontráis? ¿La gente quiere olvidar o recordar?

En general hay un cambio de actitud con respecto a unos años atrás. Cuando comencé a investigar hace 20 años la guerra civil, había reticencias en la mayoría de los casos y aunque nos resulte increíble entender, por miedo. Creo que ello nos da una imagen de lo que fue la época. Que 50 años después todavía el miedo atenazase a las víctimas es una señal de lo que fue el régimen. Con respecto al franquismo, creo que hay un efecto contrario. La lucha contra Franco, sobre todo a partir de los 60, la protagonizó una generación que no había conocido la guerra y que, precisamente, achacaba a la oposición veterana de inmovilismo, de una cierta lectura consternada de la historia. Por eso, su testimonio es más vigoroso.

¿Esta en vuestra intención unir la memoria histórica con la más reciente historia de Euskal Herria y que tiene sus propias historias de lucha y sufrimiento?

La historia es la que es, para bien y para mal, pero nosotros formamos parte también de ella. No podríamos hacer un relato completo sin ensalzar la continuidad y por tanto, reflejar similitudes en los comportamientos, en los compromisos, en las luchas de distintas épocas. Sé perfectamente que somos hijos e hijas de nuestra época, pero por encima de ello creo que hay unos valores universales y, me atrevería a decir, que inmortales. Me siento identificado en miles de hombres y mujeres del siglo XIX o del XX, por ejemplo, en sus movimientos políticos, humanos, sociales, al margen de que fueran o no acertados desde una visión materialista de la historia. Y, en la misma medida, con otras y otros compañeras y compañeros del presente. A veces es difícil delimitar donde comienza el pasado, donde se asienta el presente y cuando ha nacido el futuro. Somos parte de un río que avanza hacia el mar y con nuestra fuerza, abre un surco u otro.

Ya para terminar, no queremos ametrallarte a preguntas…La memoria debe ser usada como herramienta para el futuro, ¿Consideras esa una de las funciones que debe tener Euskal Memoria?

La memoria es un terreno a cultivar en cualquier faceta del trabajo político. La experiencia nos dice que es una batalla que, en determinadas coyunturas, tiene una importancia crucial. Aznar y Rubalcaba definieron recientemente la cuestión como la “batalla del relato”. No tiene tras de sí cañones, aviones o tanques, pero sí una fuerza descomunal para desinformar, manipular e incluso movilizar. Por eso no la podemos descuidar. Porque nosotros ofrecemos verdad y objetividad, sin neutralidad como he dicho antes, y un relato completo. No parcial. La historia nos dice que cuando España y Gran Bretaña incendiaron y exterminaron Donostia en 1813, o la Alemania de Hitler y la España de Franco acabaron con Gernika en 1937, el relato fue parte de aquellas agresiones. Primero negando el crimen. Y luego manipulando la evidencia. No quiero decir con esto que la memoria sea un arma de guerra, sino que los que consideran que están en guerra permanente contra la disidencia la van a usar en su beneficio y, por tanto, no debemos abandonar los escenarios que proponen. Porque, además, es un terreno en el que tenemos mucho que ganar. Las atrocidades del capital, del fascismo, de los ejércitos de ocupación han sido de semejante magnitud que la huella que han dejado afecta, en mayor o menor medida, a la mayoría de la sociedad vasca. Y eso lo debemos recordar continuamente.

Pues eskerrik asko por tu tiempo y tus respuestas, agradecerte además el trabajo inmenso que estáis haciendo y desear que lleve a buen puerto, es decir, a la contribución necesaria para esa Euskal Herria socialista que todas y todos anhelamos

Eskerrik asko zuei. Todas y todos somos protagonistas de la historia y, por tanto, no debemos caer en la trampa que nos tienden diciendo que la historia hay que dejarla en manos de tres o cuatro especialistas. En este terreno debemos ser, también, sujetos activos. Así ganaremos un futuro a nuestra medida, no a la de los que han puesto los cimientos de la injusticia y la desigualdad.


(Boltxe. 2 / 02 / 2012)